Nínfula con labios color carmín
De piel de fuego, aroma a jazmín
De picaresca sonrisa y mirada sutil
Al fin de tu escondite decidiste salir
Para intimidar al viento y al sol hacerlo dormir
El encanto de una ilusión fatal
Te ha hecho de nuevo despertar
Para luchar contra la ridícula inocencia
Y la imbécil utopía de un amor real
Ninfula con maquiavélico pensar
Con la miel de lo prohibido, como tu arma principal
A la conciencia intentas matar
Para hacer tu entrada triunfal
En el corazón de tu verdugo
Para poderlo hechizar
Con el frenesí de tus labios
Y tu locura infernal
Para luego abandonarlo y así vengar
El alma de una ninfa que soñaba amar